Take off that crown

Admitámoslo, a la mayoría nos gusta robar. Pero nos gusta robar cuando esto constituye un acto subversivo, cuando se trata de “robar a los ricos”, de modo que con esa acción ponemos en peligro su estatus y, de alguna manera, les restamos de su poder.

Aún teniendo claro que copiar no es robar, sería interesante darle un poco de vueltas al tema y ponernos en la idea de que sí lo fuera. Las descargas, en todo caso, serían un atraco a la industria del cine o a las discográficas pero no a los artistas. Al igual que quien roba (o desea robar) un banco probablemente piensa en el banquero y no en las personas que han puesto allí su dinero para que, a cambio de muy poco, se especule con él. Por otro lado, ya sabemos suficiente sobre las entidades de gestión de derechos de autor y tenemos muy presente eso de “quien roba a un ladrón…” es algo que está implícito en la sociedad.

Esta tarde, volviendo a los clásicos, escuchaba Playa Hater de Biggie Smalls y no he podido dejar de enlazar historias hasta pararme a pensar en esa estética de los outsiders que tan elegantemente nos habla de las estructuras de contra-poder. La canción tiene toda la belleza de las pelis de gangsters. La solidez de esos micro-universos donde estar fuera de lo establecido obliga a forjar tus propias reglas. Un proceso de auto-legitimación de los desposeídos, de los que no tienen nada que perder y juegan con cartas marcadas. Su acción desesperada les lleva a deambular por vías no reguladas. A lanzarse hacia una “ilegalidad”, siempre cuestionable, en busca de nuevas expectativas que por supuesto no son bienvenidas pero que en última instancia son las únicas capaces de plantarle cara y desafiar el lado más corrupto del sistema.

Si nos fijamos en la letra, no sólo encontramos el irresistible sabor de las causas perdidas tipo Bonny and Clyde, también nos topamos con frases que bien podrían ser dichas en cualquier reivindicación por la autonomía y la libertad. Palabras que hoy podemos transformar-ficcionar en un guión para reclamar un conocimiento abierto y una cultura libre.

Playa Hater (lyrics)

Good evening
And for my last hit
I’d ike to take you back to the classic
A-hem, B.I.G. Style of course
Uhh
[singing]
Playaahh, turn your head round
Lay on the ground, you’ve been robbed
Wake up, open the door
Lay on the floor, you’ve been robbed
Uhh
You know, we need this money
And you, yes baby, you, should just roll with me
Let’s go off, together
On this robbin spree, we’ll make money
Uhh
Playaahh, turn your head round
Take off that crown, you’ve been robbed
Wake up, open the door
Don’t cry no more, you’ve been robbed

You see, there are two kind of people in the world today
We have, the playaz, and we have, the playa haters
Please don’t hate me because I’m beautiful baby
Hear what they talk, about me
But my crew so deep, you can’t do, a damn thing, to me

Playahh, open the door
Lay on the floor, you’ve been robbed
Wake up (wake your ass up), take off your jewels
You fuckin fools, you’ve been robbed (this is a robbery nigga)
Playahh playahh (hater), Playahh playahh (hater)
Playahh playahh (hater), Playahh playahh (hater)
Playahh hater!! (hater) Playahh hater!! (hater)
Playahh hater!! (hater) Playahh hater!! (hater)
Uhh, thank you…thank you very much *applause*
Thank you thank you far too kind, far too kind
Thank you, thank you very much
Good night everybody, good night!
I love all of you, thank you thank you
Thank you, thank you very much
Good night!

Frases como “Wake up”, “open the door” o “Don’t cry no more” es lo que le diríamos a esos fanáticos de los derechos de autor interminables. Y puestos a imaginar, cuando dice esa expresión cómplice y directa “You know, we need this money” perfectamente lo podríamos cambiar por: “You know, we need this knowledge”. También, el tiempo verbal utilizado con “you’ve been robbed” resulta especialmente excitante por su inminencia, por ser algo que sucede.

El tema describe una escena de ruptura, de rebeldía y confrontación. Momentos que hacen uso de la violencia sin más remedio para dar paso a un cambio. En nuestros imaginarios, inevitablemente cinematográficos, a veces se nos aparecen ciertos conceptos representados en escenas-metáfora que conectan con múltiples referencias; aquí aludirían a la renovación. Un ejemplo de ello, en mi opinión, también se da en la película Pulp Fiction que al comenzar con un atraco parece apuntar toda una declaración de intenciones, asaltar lo establecido, que en este caso sería el cine, sus reglas y su lenguaje. El dinero (“poder”) cambiando de manos porque sí, porque ya es la hora.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s