tic-tec

(conversación extraída de un fragmento de “realidad”)

en una reunión de amigos…

persona0_oye, y os habéis enterado de lo de XXXX

persona1_sí! clarooo pero si eso lo tuiteé hace muchíiisimo tiempo

persona 0_ ah, si? cuando?

persona1_por lo menos hace dos días

Que sí, que ya sabemos que el tiempo es relativo. No voy a decir nada nuevo, sólo pensar en la sobreinformación, la velocidad y sus consecuencias. Es lo que tiene vivir constantemente revolucionados por las tecnologías de la información y la comunicación.

En lo personal es un lío, no cabe duda. Nos afecta a nuestras relaciones personales, al trabajo, al cuerpo. Gestionar los “nuevos tiempos” no resulta nada fácil. Sobre todo si tu trabajo se enreda con otras cuestiones al ser Internet tu espacio de trabajo/ocio=vida.

El otro día me di cuenta de que medía el tiempo por los twitts, cuando veo 58 pienso “vaya, cuanto he tardado en comer hoy”. E incluso empiezan a bailarme las horas, como cuando mi madre el otro día me ve y me dice “ah, te has puesto el pelo lacio” y yo le digo “si, si, ayer” y ella insiste “no, no, ha sido hoy” y me doy cuenta de que tiene razón.

Y es que a veces lo que ves, lo que lees, las conversaciones con varias personas a la vez, hace que el tiempo se expanda, al igual que el propio espacio físico. En pocas horas, aprendes, discutes, descubres, flirteas, reivindicas… y últimamente hasta vas a la guerra. Muchos podrían poner en duda la consistencia de todo esto, pero lo cierto es que es vivido, como siempre pensé de los sueños.

En ocasiones resulta hasta difícil pasar de un plano a otro. Como en ese vídeo en el que sale un chico aprendiendo cosas en Internet, ¿cómo creéis que saldrá de su cuarto? aturdido cuanto menos, no? Delante de un ordenador absorbemos una cantidad de información mucho mayor de la que absorbíamos no hace tantos años. Aunque, puede ser que no nos esté llegando otra información que habitualmente antes percibíamos y que ahora se nos escapa. Digamos, del entorno directo, como olores, sonidos… detalles y estados emocionales que pasan sin que nos demos cuenta. Y también es cierto que debe haber un límite, que mucho se queda fuera, por esos filtros de los sentidos de los que hablaba Viola en alusión a Blake.

¿Y qué pasa con la memoria? ¿Estaremos aumentando nuestra capacidad? o, quizá, perdiendo nitidez y apoyándonos (con pequeñas terribles tragedias) en dispositivos de almacenamiento externos. Muchas veces comunico para guardar la información, las redes sociales como archivo. Algo que curiosamente no se diferencia de lo que se hace en culturas orales. Pero, ¿hasta cuando? porque esta memoria colectiva en muchos casos tiene dueño.

Por eso es bueno de vez en cuando pararse a pensar desde lo cotidiano, lo personal, para ser conscientes y tener una actitud más crítica. Un posicionamiento ante lo que sucede en lo político, en la sociedad que construimos entre todos. Por ejemplo, la urgencia por disfrutar de unos días de vacaciones, la prisa por no perdérselas, ha hecho que muchas personas no le den importancia a una intervención militar en un aeropuerto y se hable del derecho a volar. A mi me gustaría que el derecho a volar fuera otra cosa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s