Radical blogging

Pues con este post al fin retomo mi actividad en el blog y en él me gustaría hablaros sobre mi experiencia como blogger en Argelia y el Sahara Occidental. Aunque veo que, del mismo modo que la belleza del desierto no cabe en una foto, la experiencia allí vivida tampoco va a caber en ningún texto. Al menos intentaré contaros por fragmentos, de manera poliédrica, a través de los diferentes medios y conversaciones que nos conectan.

Se me ocurre esta nueva denominación para definir lo que he estado haciendo allí; que espero se repita con otros proyecto y anime a ver el bloggin desde sus muchas vertientes y en toda su complejidad. Si he añadido la palabra radical a mi actividad como blogger es porque verdaderamente he tenido que hacerlo en condiciones extremas. Pero también quiero significar un modo de trabajo comprometido con alguna causa y una fuerte implicación en la difusión y puesta en valor de contenidos de marcado carácter político y social.

Aunque mi eje de acción es el ámbito cultural, en esta ocasión me ha llevado hasta el conflicto saharaui, gracias a mi participación en los IV Encuentros Internacionales de Arte en Territorios Liberados del Sahara Occidental, ARTifariti 2010. Los cuales han sido llevados a cabo durante el pasado mes de octubre tras la realización de ARTifariti en los campamentos, un programa de talleres sobre prácticas artísticas y comunicación en los campamentos de refugiados de Tindouf, donde también he tenido la oportunidad de impartir un taller.

Sería interesante enumerar aquí los elementos que diferencian la labor de un periodista de la de un blogger. Pero quizá lo más destacables para mí, sobre todo en experiencias como esta, serían el mayor grado de subjetividad, la autonomía y los ritmos. A veces se habla de la menor credibilidad de lo que se publica en blogs con respecto a la prensa tradicional, pero si esto supone una mayor cercanía con quienes te leen y con respecto a lo que cuentas, bajo mi punto de vista, es absolutamente preferible. Lo asocio con una actitud más humilde y autocrítica que en cualquier trabajo conlleva mejores resultados.

De igual manera, al escribir sobre proyectos artísticos que han sido seleccionados y presentados por una organización de la que he formado parte del equipo, podrían plantearse ciertas dudas sobre mi objetividad a la hora de valorar las obras. Sin embargo, creo que existe una clara diferencia, que se corresponde con las últimas transformaciones en las prácticas artísticas y en lo que venía siendo la crítica de arte destinada a la formación del público y la configuración del mercado del arte. Como ese escenario ha variado, por la aparición de nuevos circuitos artísticos y nuevas metodologías, sin duda mi participación en ARTifariti también es otra.

Es blogging radical porque no pasé por allí un par de día a ver que pasaba para luego contar mis impresiones bajo un sistema de referencia estándar. Estuve allí un mes realizando un seguimiento, colaborando para la documentación de las actividades y aportando un perspectiva personal pero desde dentro. Y si los acontecimientos políticos o las circunstancias paralizaban el desarrollo del evento artístico, el trabajo de comunicación se dirigía junto con el de mis compañeros hacia otros focos de atención; como en este caso han sido los campamentos de protesta levantados en el Aaiún. Como diría mi compi de aventuras y de blog Rubén Díaz, “tu agenda cambia”. Imagino lo pesados que podemos haber resultado en twitter o facebook, con banderas y denuncias, pero no podía ser de otra manera.

Lo que quizá pueda explicar aún mejor el trabajo en ARTifariti es que hay que tener en cuenta que es una iniciativa llevada a cabo por el Frente Polisario, junto con la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Sevilla. Esto suponía cosas que sólo se entienden una vez que conoces el funcionamiento de este gobierno de un país en construcción al que aún no se le ha dado el derecho de autodeterminación que se merecen.

Cosas como que a veces me encontrara blogeando junto al ministro de telecomunicaciones, Man, al que le enseñé como crearse un perfil en n-1 mientras él me pasaba enlaces y música interesante. O que habitualmente tuviera que escribir con 5 o 6 militares mirando mi pantalla (indistintamente de si era algo personal o no). Algo que hacían por el simple aburrimiento y por tener un sentido de la privacidad diferente; unos militares adorables que a veces iban cogidos de la mano y que nunca vi llevar armas.

Hubo un par de episodios especialmente caóticos que me llevaron a pensar en lo del blogging radical, como cuando regresamos del acto de protesta frente a la MINURSO y se llenó la sala de Internet de gente, echaron la mesa abajo de tanto empujón y seguí escribiendo, enlazando, buscando cosas con el portátil en la mano y una conectividad de la que no me voy a quejar porque era un auténtico milagro tenerla allí.

Desde luego toda una experiencia, y un honor ser una de las voces que cuentan la historia para esta edición. Y como de verdad hacen falta voces, visibilidad, seguiré ayudando en lo que pueda. Hablando sobre este blogging radical y difundiendo la causa saharaui para reivindicar que se dejen de violar los derechos humanos en esta parte del mundo.

Anuncios

2 pensamientos en “Radical blogging

    • jajajaja ni siquiera eran sandalias eran unas chanclas. Del poco calzado que me quedaba que no había regalado 😉 El tanque es un tanque abandonado convertido en una instalación de un artista.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s